Cómo poner precio a tus servicios en 2026: lo que te cuesta cada cita, el IVA del 21 % y cómo subir sin perder clientas
Casi todas ponemos el primer precio mirando lo que cobra el salón de la esquina. Es un punto de partida, pero no te dice si con ese precio te ganas la vida. Tu alquiler, tus horas y tu producto no son los suyos. Esta guía te ayuda a calcular lo que te cuesta de verdad cada cita, a hacer bien la cuenta del IVA y a subir precios sin que se te vaya media agenda.
No es asesoramiento fiscal. Las cifras de ejemplo son inventadas para enseñar la cuenta; los tipos de impuesto vienen de las fuentes oficiales citadas al final.
Primero, lo que te cuesta una cita
El coste de un servicio tiene tres capas. El producto que gastas en esa cita: gel, esmalte, limas de un solo uso, cera, tinte. El tiempo que ocupa de verdad, contando la preparación, la limpieza y el descanso entre clientas. Y la parte que le toca de tus costes fijos: local, luz, seguro, cuota de autónoma, programas, formación.
- Suma tus costes fijos de un mes normal.
- Calcula las horas que facturas de verdad en ese mes, no las que tienes la puerta abierta.
- Divide: costes fijos entre horas facturadas te da lo que te cuesta cada hora antes de producto y sueldo.
- Para cada servicio: producto + (minutos reales × coste por minuto).
- Encima, lo que quieres ganar por hora. Eso ya es tu precio sin impuestos.
Un ejemplo inventado: si tus costes fijos suman 1.200 € al mes y facturas 100 horas, cada hora te cuesta 12 € antes de poner un solo bote de gel ni tu sueldo. Si un servicio te ocupa 90 minutos reales, carga con 18 € de fijos aunque en la carta diga “1 hora”.
El IVA: el precio que ve tu clienta ya lo incluye
Según la Agencia Tributaria, el tipo general del IVA es el 21 %, y los reducidos vigentes son el 10 % y el 4 %. Cuando vendes a particulares, la ley de consumidores te obliga a informar del precio total, “incluidos todos los impuestos y tasas” (artículo 60.2 del texto refundido de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios). Es decir: tu lista de precios y tu página de reservas muestran el precio final, con IVA.
Para saber cuánto es tuyo, la cuenta es esta: base = precio con IVA / 1,21, e IVA = precio − base. Un ejemplo: un servicio de 45 € con IVA tiene una base de 37,19 € y un IVA de 7,81 €. El error frecuente es calcular el 21 % de 45 € (9,45 €) y restarlo, lo que te deja en 35,55 € y descuadra tus cuentas.
- Si partes de lo que quieres ingresar, al revés: precio = base × 1,21.
- Redondea el precio final hacia arriba a una cifra limpia, no la base.
- Revisa los extras y los suplementos: también llevan IVA.
¿Hay IVA reducido para peluquería o estética?
Hoy, no. Los servicios de peluquería tributaban al 8 % hasta que el Real Decreto-ley 20/2012 los pasó al tipo general a partir del 1 de septiembre de 2012. La tabla de tipos de IVA de 2026 de la Agencia Tributaria sigue mostrando los “servicios de peluquería” al 21 %, y en su lista de servicios al 10 % no aparecen los de estética ni los de uñas. Si ves un anuncio que promete otra cosa, compruébalo con tu asesor antes de cambiar tus precios.
| Tipo | Porcentaje | Ejemplos según la fuente oficial |
|---|---|---|
| IVA general | Porcentaje: 21 % | Ejemplos según la fuente oficial: Por defecto; incluye los servicios de peluquería |
| IVA reducido | Porcentaje: 10 % | Ejemplos según la fuente oficial: Hostelería y restaurantes, transporte de viajeros |
| IVA superreducido | Porcentaje: 4 % | Ejemplos según la fuente oficial: Pan, leche, libros, medicamentos de uso humano |
| IGIC general (Canarias) | Porcentaje: 7 % | Ejemplos según la fuente oficial: Tipo general de la Agencia Tributaria Canaria |
| IGIC reducido (Canarias) | Porcentaje: 3 % | Ejemplos según la fuente oficial: Tipo reducido de la Agencia Tributaria Canaria |
Si tu salón está en Canarias, el impuesto que aplicas es el IGIC, que la Agencia Tributaria Canaria describe como el equivalente al IVA de la península y Baleares. Qué tipo corresponde a cada uno de tus servicios es una pregunta para tu asesor.
Si además vendes producto
Vender aceite de cutículas, cremas o champús en el mostrador añade otra capa. La Agencia Tributaria aplica el régimen especial del recargo de equivalencia a los comerciantes minoristas personas físicas: quienes venden habitualmente bienes sin transformarlos y cuyas ventas a consumidores finales superaron el 80 % del total el año anterior. Si no se cumplen los requisitos, se aplica el régimen general. Un salón que sobre todo presta servicios y vende algo de producto no es el caso típico, así que no lo des por hecho: pregúntalo.
Subir precios sin perder a tus clientas
Subir precios da miedo, pero mantenerlos mientras todo lo demás sube es trabajar cada año un poco más por lo mismo. Lo que suele marcar la diferencia es cómo lo cuentas.
- Avisa con antelación: un cartel en el mostrador y un mensaje a tus habituales unas semanas antes.
- Respeta el precio de las citas que ya estaban reservadas.
- Explica qué hay detrás sin pedir perdón: producto, formación, tiempo.
- Subidas pequeñas y regulares se notan menos que un salto grande cada muchos años.
- Ofrece una versión más sencilla de tus servicios en lugar de descuentos: quien no puede pagar el set completo puede seguir viniendo.
- Cambia el precio en todas partes el mismo día: carta, página de reservas, redes.
Dónde ayuda Slotora, y dónde no
En Slotora cada servicio tiene su precio y su duración, y tus clientas los ven en tu página de reservas antes de elegir hora. Los extras llevan sus propios minutos y su precio, y los descansos antes y después de cada servicio cuentan como tiempo ocupado, así que la agenda refleja el tiempo real de cada cita. Lo que no hacemos: no emitimos facturas ni calculamos tu IVA; eso lo llevas con tu programa de facturación y tu asesor. 0 € al mes y 0 % de comisión. Programa de citas gratis para salones
