Slotora para salones

Lo que el salón le debe a cada persona

A final de mes alguien tiene que calcular cuánto se le debe a cada persona, y una hoja de cálculo rehecha a partir de la agenda es justo donde eso sale mal. Slotora monta la liquidación del mes a partir de los propios pagos y muestra de qué está hecha cada cifra.

Así es la liquidación de un mes

La liquidación se abre en el mes pasado, no en el actual: un mes a medias es una cifra que va a cambiar, y alguien acabará pagando según ella.

Es un ejemplo. Los nombres son inventados y no se muestran importes, porque lo que importa aquí es sobre qué se calcula cada cifra.

LucíaCómo se le paga: Un porcentaje de lo que ha cobradoQué cuenta del mes: Sus propias visitas terminadas, al porcentaje fijado a su nombre, no a la media del salón
MartaCómo se le paga: Un porcentaje, y otro distinto en la venta de productoQué cuenta del mes: Sus visitas a su porcentaje de servicios, y lo que haya vendido al porcentaje de producto; nunca, por error, al de servicios
CarmenCómo se le paga: Por horas, más una parte de la venta de productoQué cuenta del mes: Cada turno que ha fichado y cerrado, a su tarifa por hora, y lo que haya vendido al porcentaje de producto
ElenaCómo se le paga: El salón no le debe nadaQué cuenta del mes: Alquila su sitio, así que sus ingresos son suyos y se quedan fuera de esta liquidación por completo

Lo que hace la liquidación

  • Un solo cálculo, en las dos pantallas

    El navegador y la app de Slotora muestran la misma liquidación, sacada del mismo sitio. Dos versiones de lo que se le debe a alguien que no coinciden por un céntimo acaban en la llamada de una persona a la que acaban de pagar mal.
  • Un porcentaje por persona, no por salón

    El porcentaje se fija a su nombre. Un salón en el que todo el mundo cobra lo mismo es un salón que aún no hemos conocido, y una única cifra para todo el salón habría tenido que ser mentira para alguien.
  • La venta de producto, con su propio porcentaje

    En este oficio lo normal es pagar un porcentaje distinto por un producto que por un servicio. La venta de producto tiene su propio porcentaje, con un valor por defecto para el salón y una excepción por persona, y el porcentaje de servicios nunca se aplica por error a un producto.
  • Cada cifra dice de qué está hecha

    No solo un total. Cada fila se puede desplegar hasta las visitas y las ventas que hay detrás, así que un desacuerdo a final de mes se resuelve mirando y no discutiendo.
  • El mes en una hoja de cálculo

    Expórtalo y pásaselo a quien te lleve las cuentas. Son las mismas cifras, no un segundo cálculo.
  • Una propina repartida entre varias personas

    Indica para quién era una propina y se reparte entre ellas —a partes iguales al céntimo, o ajustada a mano— y pasa a la columna de cada persona en los informes. La liquidación del mes sigue mostrando la propina con la persona en cuyo pago llegó, y lo dice, en lugar de inventarse un reparto que nadie le ha indicado.
  • Un porcentaje por servicio o por categoría

    Paga un porcentaje distinto por el color que por los cortes, o por un servicio en concreto. El porcentaje del servicio manda sobre el de la categoría, y los dos mandan sobre el suyo general. Si cambias uno, empieza un acuerdo nuevo; los meses ya trabajados conservan los porcentajes con los que se calcularon.
  • Tramos, progresivos o retroactivos

    A partir de cierto importe cobrado en el mes, gana un porcentaje más alto. Progresivo paga cada tramo a su propio porcentaje; retroactivo paga el mes entero al porcentaje del tramo alcanzado. Lo eliges tú, en cada acuerdo.
  • El coste del producto, descontado antes de su parte

    Indica lo que cuesta el producto de cada servicio —un importe fijo por visita o un porcentaje de lo pagado— y su parte se calcula sobre el resto. Nunca en la venta de producto, nunca en una ausencia y nunca por encima de lo pagado.
  • Una parte de las tarjetas regalo y los bonos que vende

    Un porcentaje de las tarjetas regalo y los bonos que emite en el mostrador, contado en el mes en que se pagaron. Cuando el bono se gasta más adelante, esa visita le da además su parte habitual del servicio. Una tarjeta regalo o un bono comprados online no tienen vendedora, así que no le dan parte a nadie.
  • Dos personas en la misma visita

    Color con una estilista, corte con otra: cada una cobra por su parte, y un servicio que hacen juntas se reparte a medias. Puedes cambiar el salón a partes iguales para todas, o a que se lo lleve todo la persona con la que está la cita. Las propinas se quedan con la persona con la que está la cita.
  • Pago por horas desde el fichaje

    Pon una tarifa por hora en su acuerdo y cada turno que haya fichado y cerrado ese mes se le paga a esa tarifa, además del fijo y la comisión que tenga. Un turno todavía abierto aparece en la lista y no se paga hasta que se cierra.
  • Archivos para programas de nóminas

    El mes se descarga en formato de Xero Payroll, BrightPay o Sage 50 Payroll, que son programas del Reino Unido y de Irlanda, o como archivo de nóminas húngaro. Para España todavía no hay un formato propio: exporta la hoja de cálculo y pásasela a tu gestoría. Los archivos son solo para personal contratado, y se emparejan por el número de nómina que asignes a cada persona.

Quién puede abrirla

Lo que se le debe a una persona es la cifra más privada de un salón, así que esta pantalla tiene una puerta más estrecha que la agenda y más estrecha que las fichas de clientes.

  • La propietaria y quien tenga permisos de administración ven la fila de cada persona.

  • Una estilista ve su propia fila y la de nadie más.

  • Quien está en recepción no ve nada de esto, ni siquiera lo suyo ni la exportación, salvo que le des a su acceso el permiso para ver informes.

Slotora calcula la cifra. No le paga a nadie.

Ni nóminas, ni remesas de pago, ni transferencias, ni dinero que pase entre tú y tu equipo. Lo que tienes es la cifra y de qué está hecha; el pago se hace donde ya pagas hoy a tu gente. Es un límite deliberado y no un hueco que estemos a punto de cerrar: un sistema de reservas que mueve sueldos es otro tipo de empresa, con otro tipo de licencia.

Lo que pregunta quien tiene un salón

¿Es un programa de nóminas?

No. Calcula lo que se le debe a cada persona y muestra las visitas que hay detrás; no hace nóminas, no ejecuta un ciclo de pagos ni mueve dinero. Las nóminas las sigue haciendo tu gestoría, a la que le pasas la hoja de cálculo del mes. Los archivos para Xero Payroll, BrightPay o Sage 50 Payroll son para programas del Reino Unido y de Irlanda.

¿Puede ganar un porcentaje más alto cuando cobra más?

Sí. Pon tramos en su acuerdo: progresivo paga cada tramo a su propio porcentaje; retroactivo paga el mes entero al del tramo alcanzado.

¿Puedo pagar por horas a una aprendiz?

Sí. Ponle una tarifa por hora y sus horas fichadas se le pagan a esa tarifa, además del fijo o la comisión que tenga. Los porcentajes y los tramos se fijan en el navegador; la app de Slotora muestra el resultado a partir de su próxima versión.

¿Y si cambio el porcentaje de alguien a mitad de mes?

La liquidación se calcula a partir de los pagos y del porcentaje que figura a su nombre, así que abre el mes pasado antes de cambiar un porcentaje si todavía no lo has pagado.

¿La venta de un producto cuenta para su comisión?

Solo al porcentaje de producto, y solo si has activado la comisión por venta de producto. El porcentaje de servicios nunca se aplica a un producto.

¿Incluye a alguien que alquila su sitio?

No. Sus ingresos son suyos, y se quedan fuera de esta liquidación y del total del propio salón.

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