Slotora para salones

Cuando se acaban los sillones antes que las manos

Dos compañeras pueden estar libres a las dos y aun así no poder trabajar las dos, porque solo hay un lavacabezas. Slotora reserva personas. Esta es la parte que además cuenta el espacio, y la página recorre una sola tarde para enseñar de dónde sale el no.

Un lavacabezas, dos clientas, las dos de la tarde

El salón tiene un lavacabezas y dos tratamientos que no pueden hacerse sin él. Esto es lo que hace el producto en cada paso.

  1. Alguien pide las dos

    A esa hora hay dos personas libres, así que un sistema que solo conoce a las personas ofrece la hora dos veces y acepta las dos citas. En ninguna pantalla se ve nada raro: la segunda clienta se entera en el salón, de pie y con el abrigo puesto.

  2. Slotora cuenta el lavacabezas, no la agenda

    Se calculan los tramos en los que el espacio está completo y se pasan al mismo motor que ya oculta a una compañera ocupada, así que la segunda hora de inicio ni siquiera se ofrece. Lo decide un solo número: cuántas unidades de esa cosa tienes.

  3. Y si las dos pulsan en el mismo segundo

    Ofrecer una hora y guardar una cita son dos momentos distintos, y entre uno y otro caben dos móviles. Por eso se vuelve a contar dentro de la transacción que guarda la cita, con todos los espacios que necesita bloqueados en una sola llamada ordenada, y la segunda cita se rechaza en lugar de guardarse.

Tus salas o sillones para este tratamiento están todos ocupados a esa hora. La agenda está libre, pero el espacio no.

Esa es la frase, en el idioma de quien la lee, y dice qué límite ha sido. Un simple “esa hora está ocupada” mandaría a la recepcionista a mirar donde no es. Que dos transacciones compitan de verdad por el último sillón está probado contra una base de datos real, no contra una simulación.

Lo que le dices a Slotora

Dos cosas, una sola vez, y nada más cambia en tu lista de precios.

  • Cuántas unidades hay de cada cosa

    Un nombre que ya uses en el salón, de qué tipo es —una sala, un sillón, un lavacabezas, una máquina— y un número. “Cabina 1” es una. “Sillones de pedicura” son tres: tres sillones iguales son una línea con un tres, no tres líneas que mantener al día.
  • Qué tratamientos necesitan uno, y cuánto

    Un tratamiento ocupa una unidad, o dos cuando de verdad ocupa dos: una cabina doble, una máquina con su carrito al lado. Los tratamientos de los que no digas nada siguen funcionando exactamente como hoy.

Dónde se hace la cuenta

Un límite de salas que se cumple en nueve vías de diez es peor que no tener ninguno, porque la décima vende la misma sala dos veces mientras todo parece correcto. Por eso las diez se nombran una a una en lugar de resumirse.

  • Las diez formas en que se escribe una cita

    La página de reservas de la clienta, el formulario de nueva cita del mostrador, la app del móvil, arrastrar una cita en la agenda, la clienta cambiando ella misma su cita, la recepcionista telefónica con IA atendiendo una llamada (donde está disponible), pasar una cita a otra compañera, las automatizaciones, cambiar el servicio de una cita y la primera cita creada durante la configuración.
  • Cada punto en el que una vía puede decir que no

    Una vía que puede rechazar en tres puntos pregunta por la sala en los tres. Un control en el primer rechazo y no en los otros dos es justo el tipo de fallo que esto se escribió para eliminar.
  • En la app igual que en el navegador

    Las salas y los sillones también se añaden y se cuentan desde la app de Slotora, y la app le dice a la propietaria qué espacio estaba completo cuando se rechaza una hora, lo que importa porque la mayoría de las propietarias trabajan desde el móvil.

Lo que no hace, a propósito

Slotora cuenta; no asigna. Nada le dice a la clienta ni a la compañera CUÁL de los tres sillones usar, y en el producto no hay plano del local. Un salón mueve un carrito y cambia dos salas un martes, y un plano que pretendiera saber dónde está cada cosa estaría mal el miércoles, mientras que la cuenta seguiría siendo correcta. La misma decisión tiene una segunda mitad: un espacio pertenece a un TRATAMIENTO y no a una persona, así que “solo dos de nosotras saben usar el láser” es hoy una cuestión de cuadrante, no algo que imponga la agenda.

Más de una dirección

  • Salas en un segundo local

    Un salón con dos direcciones mantiene una sola cuenta: cada sala o sillón se asigna al local donde está, y a la clienta solo se le ofrece lo que hay donde reserva. Ya en el navegador; en el móvil, con la próxima versión de la app.

Preguntas sobre salas y sillones

¿Tengo que anotar qué sala se usó en cada visita?

No, y no se pregunta en ningún sitio. Lo que protege la agenda es la cuenta; el nombre de una sala en cada cita sería otra cosa más que mantener al día, y nadie lo haría.

¿Y un tratamiento que necesita dos sillones?

Indica cuántas unidades ocupa. El espacio está completo cuando lo que ya hay dentro suma tu número, así que un tratamiento que ocupa dos llena antes un grupo de tres sillones que uno que ocupa uno.

¿La clienta ve algo de mis salas?

Nada. Simplemente no se le ofrece una hora que el espacio no admite, y ninguna de tus salas, sillones o máquinas aparece en tu página de reservas.

¿Y si dos clientas pulsan en el mismo momento?

La segunda se rechaza al guardar la cita, en su propio idioma, y se le dice que ha sido el espacio y no la agenda. Ese caso está probado con dos transacciones compitiendo contra una base de datos real.

¿Se sigue cumpliendo cuando la recepción le da cita a alguien?

Sí. Quién reserva cambia lo que puede ver; nunca cambia lo que permite la agenda. La cuenta está en el propio guardado de la cita.

Siguiente

Los otros dos límites con los que se encuentra un salón, cada uno en su página:

El resto de este producto

Las demás páginas sobre Slotora para salones con equipo.

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