Mensajes por WhatsApp a tus clientas: qué puedes enviar, qué necesita su permiso y qué errores salen caros
Muchas clientas ya te escriben por WhatsApp para pedir hora, mandarte la foto de las uñas que quieren o avisarte de que llegan cinco minutos tarde. Es cómodo para las dos. El problema empieza cuando el mismo chat se usa para todo: el “te espero mañana a las 11”, la promoción de la semana y el grupo de “clientas del salón” donde todas ven el número de todas.
Este artículo separa lo que es servicio de lo que es publicidad y repasa los errores que la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) ya ha sancionado. Es una guía práctica, no asesoramiento jurídico.
Un recordatorio de cita es un mensaje de servicio
La prohibición de la Ley de Servicios de la Sociedad de la Información (LSSI) que afecta a estos mensajes se refiere a las comunicaciones publicitarias o promocionales. Un recordatorio de una cita que la clienta ha pedido no busca venderle nada: le ayuda a acudir a lo que ya ha reservado. Aun así, usas su número de teléfono, que es un dato personal, así que tu información de privacidad debe explicar para qué lo usas.
- Que el recordatorio diga lo justo: día, hora, servicio y cómo cancelar o cambiar la cita.
- No le cuelgues una oferta al final. Un “y aprovecha el 2x1 en pedicura” puede convertir un aviso de servicio en un mensaje promocional.
- Si la clienta te pide que no le escribas por WhatsApp, usa otro canal para avisarle.
Promociones: permiso previo o la excepción de clienta
El artículo 21 de la LSSI prohíbe enviar comunicaciones publicitarias o promocionales por correo electrónico u otro medio de comunicación electrónica equivalente si la persona no las ha pedido o autorizado expresamente antes. La AEPD incluye expresamente los SMS y los mensajes de WhatsApp entre esos medios equivalentes.
Existe una excepción, la que se suele llamar “soft opt-in”: si hay una relación contractual previa, obtuviste sus datos de forma lícita y le ofreces productos o servicios tuyos parecidos a los que ya contrató, puedes enviarle publicidad sin consentimiento previo. A cambio, debes darle una forma sencilla y gratuita de oponerse, tanto al recoger sus datos como en cada mensaje. Y cuando necesites consentimiento, la AEPD recuerda que tiene que darse mediante un acto afirmativo claro: el silencio no vale.
- Una clienta que vino a hacerse las uñas: una oferta de tus servicios de uñas puede encajar en la excepción, si se lo dijiste al tomar su número y puede darse de baja.
- Un número que te pasó una amiga suya: no hay relación previa, necesitas su consentimiento antes de enviarle nada promocional.
- Nada de casillas marcadas de antemano en tu ficha de alta.
- Termina cada mensaje promocional con cómo dejar de recibirlos, por ejemplo “responde BAJA”, y apunta a quien lo pide.
Tu número personal o uno solo para el salón
Llevar el salón desde tu móvil personal es lo más común al empezar, y también lo que más mezcla las cosas: los datos de tus clientas conviven con tus fotos familiares, y si un día contratas a alguien, no hay forma limpia de pasarle esas conversaciones. Tener un número y una cuenta solo para el salón te permite separar el trabajo, compartirlo con tu equipo y saber qué datos de clientas guardas.
Si usas una cuenta de empresa, ten en cuenta también las reglas de la propia plataforma. La política de mensajería para empresas de WhatsApp, actualizada el 23 de septiembre de 2026, solo permite contactar con personas que te han dado su número y han aceptado recibir tus mensajes, y obliga a respetar cualquier petición de dejar de recibirlos.
Grupos y listas de difusión: el error que expone números
En un grupo, cada participante ve el número de teléfono de los demás. La AEPD sancionó con 3.000 € a un taller mecánico que había metido a una persona, junto a unas 150 más, en un grupo de WhatsApp desde el que enviaba comunicaciones sin su consentimiento (procedimiento PS/00298/2023). La Agencia consideró que ese tratamiento no tenía base legal según el artículo 6.1 del RGPD. Un salón no es distinto.
- No crees grupos con tus clientas, ni siquiera “solo para avisos”.
- Si tienes que avisar a varias a la vez, escribe a cada una por separado y solo a quien ha aceptado ese tipo de mensajes.
- No reenvíes capturas de pantalla en las que aparezcan el nombre, la foto o el número de otra clienta.
- Que tu equipo use el número del salón, no el suyo personal, para hablar con clientas.
Fotos, alergias y lo que te cuentan por chat
Por WhatsApp te llegan fotos de manos, pies o cejas y, a veces, información delicada: una alergia, un embarazo, una medicación. Esa información merece más cuidado que un número de teléfono. Pásala a la ficha de cliente, donde la tienes ordenada y protegida, y no la dejes indefinidamente en el chat de tu móvil. Revisa de vez en cuando las conversaciones antiguas y borra lo que ya no necesitas.
Dónde ayuda Slotora, y dónde no
Hoy, en España, Slotora envía los recordatorios por correo electrónico: por defecto 24 h antes, o hasta en seis momentos que tú eliges, con botones para confirmar o cancelar, y la respuesta aparece en tu agenda. No enviamos mensajes de WhatsApp ni SMS en España. Lo que sí puedes hacer es pegar el enlace de tu página de reservas en tu perfil de WhatsApp o en tus respuestas, para que la clienta elija hueco ella sola. Todo con 0 € al mes. Programa de citas gratis para salones · Cómo pedir una señal y reducir las ausencias
